jueves, 3 de abril de 2014

El idioma del diablo

Cuando supe que iba a venir a vivir a Hungría comencé a informarme sobre el idioma de este país, más conocido como "el idioma del diablo". La primera vez que escuché esta expresión pensé que no sería para tanto, ¡pero me equivocaba! SÍ es para tanto y NO tiene nada, pero que nada que ver con el español. Para empezar, el húngaro tiene 14 vocales y la mayoría de ellas suenan prácticamente igual para el oído hispano. Esto quiere decir que no tenemos el mismo repertorio de sonidos y que un español difícilmente lograría aprender la diferencia. Pero esto no me desanimó, así que seguí investigando las rarezas de este idioma.
En húngaro tenemos que decir hola u holas depende de si estamos saludando a una persona o a dos o más, así que se traduce como szia o sziastok. Además se utilizan las mismas palabras para despedirse. Hasta ahí todo bien, ¿no? Parece fácil, pero además de esto también dicen hello tanto para hola y adiós, y luego para despedirse hay además una palabra impronunciable para mí: viszontlátásra.
Recuerdo que al segundo día de llegar, estaba en el coche hablando con Federico mientras me enseñaba las palabras básicas. Cuando surgió ésta, me tuvo repitiéndola una y otra vez porque la pronunciaba mal. Al cabo de media hora de risas por su parte e innumerables intentos por la mía, acabó explicándome que si no me salía podía probar con la forma abreviada: viszlát. La cara que se me quedó fue para hacerle una foto, y cuanto más me enfadaba yo con Fede por tenerme repitiendo la palabra una y otra vez como una panoli, más se reía él. Al final me lo tomé humor, y ahora cada vez que estamos juntos y conocemos a algún húngaro me pide entre risas: "Kim, ¡di viszontlátásra!". Prometo que algún día aprenderé a pronunciar la condenada palabra.
Otro aspecto curioso de este idioma es que a veces, en lugar de formar una frase con diferentes palabras, ¡las comprimen en menos de la mitad! Por lo que una frase con 5 palabras en castellano, puede quedar con 1 o 2 en húngaro. Éstas palabras las unen mediante vocales que, además, tienen que concordar entre ellas. Hay dos tipos de vocales y no puedes mezclarlas en una misma palabra. Pero claaaro, ¡¡¡eso no es problema para ellos ya que tienen 14 malditas vocales!!!
Como podéis ver, el húngaro no es nada fácil, y eso que solo he comentado alguna de sus particularidades. Pero no voy a aburriros más sobre lo condenadamente chungo que es este nuevo idioma que he de aprender, así que espero que con esto hayáis tenido suficiente húngaro de por vida y que ni se os ocurra intentar aprenderlo.
A día de hoy, estoy dando una clase de húngaro a la semana en uno de los institutos en los que trabajo. Poco a poco aprendo a pronunciar alguna palabra que minutos después se me olvida. Pero bueno, tengo un año entero para conseguir coordinar dos frases seguidas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario